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Yo solía gobernar el mundo. Los mares se alzaban cuando yo lo ordenaba. Ahora en la mañana yo barro sola, barro las calles que solía poseer. Yo solía tirar el dado. Sentir el miedo en los ojos de mi enemigo. Escuchaba como la gente cantaba: "Ahora la vieja reina está muerta, ¡larga vida al la reina!"

Un minuto yo tenía la llave. Al siguiente las paredes se cerraban en mí. Y descubrí que mis castillos estaban construidos sobre pilares de sal y pilares de arena.
Se mi espejo, mi espada y mi escudo, mis misioneros en un campo extranjero.
Por alguna razon que no puedo explicar, una vez que sabes que nunca hubo una palabra honesta.
Así era cuando yo gobernaba el mundo. Fue el viento loco y salvaje que tiró las puertas para dejarme entrar. Ventanas rotas y el sonido de tambores. La gente no podía creer en lo que me convertí. Solo una marioneta en una cuerda solitaria
Nunca hubo una palabra honesta. Pero así era cuando yo gobernaba el mundo.
Se mi espejo, mi espada y mi escudo, mis misioneros en un campo extranjero.
Por alguna razon que no puedo explicar, una vez que sabes que nunca hubo una palabra honesta.
Así era cuando yo gobernaba el mundo. Fue el viento loco y salvaje que tiró las puertas para dejarme entrar. Ventanas rotas y el sonido de tambores. La gente no podía creer en lo que me convertí. Solo una marioneta en una cuerda solitaria
Nunca hubo una palabra honesta. Pero así era cuando yo gobernaba el mundo.
